El problema
Los ingresos del bar de un cine están limitados por la cola del intermedio. Quien no quiere perderse la película no compra, y el personal pierde los veinte minutos de más afluencia en una sola fila.
En desarrollo
El bar, pedido desde la butaca. El espectador acerca el móvil a la etiqueta NFC del reposabrazos, pide desde la carta en vivo y la cocina recibe el número de butaca junto con el ticket.
Los ingresos del bar de un cine están limitados por la cola del intermedio. Quien no quiere perderse la película no compra, y el personal pierde los veinte minutos de más afluencia en una sola fila.
Una etiqueta NFC por butaca abre una carta ya acotada a esa sala y a ese pase. Los pedidos llegan al mostrador con butaca, fila y sala, así que los repartidores entregan sin que nadie tenga que levantarse.
Por dentro
Diseñado para: Cines y salas de espectáculos. Etapa actual: Prototipo.
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